LOS ENVÍOS URGENTES

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Las entradas de determinados bienes procedentes del extranjero requieren que las gestiones en la Aduana se ejecuten de la manera más rápida y expedita posible cumpliendo con todo aquello que resulte exigible, regularmente en atención a su naturaleza, sin embargo, pueden mediar otro tipo de justificaciones. Esta práctica ocurre en la mayoría de los países y es por esta razón, aunadas a otras, que en el 2014 surgió el Acuerdo de Facilitación del Comercio (AFC) de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En la materia que nos ocupa, genera los lineamientos y recomendaciones pertinentes para los llamados Envíos Urgentes. Más allá que aún existan naciones pendientes de acoger o implementar las disposiciones de este Acuerdo en su normativa interna, sin duda alguna, es una pauta mundial al respecto, en el punto que estamos abordando, así como otros enmarcados en la tendencia mundial de la facilitación del comercio. En este plano, los proyectistas de la reforma de la Ley Orgánica de Aduanas (1998) de Venezuela, ya vislumbraban tal tendencia hasta el punto que quedó documentado en el propio artículo 1 cuando formula:

 

“La Administración Aduanera tendrá por finalidad intervenir, facilitar y controlar la entrada, permanencia y salida del territorio nacional, de mercancías objeto de tráfico internacional y de los medios de transporte que las conduzcan, con el propósito de determinar y aplicar el régimen jurídico al cual dichas mercancías estén sometidas, así como la supervisión de bienes inmuebles cuando razones de interés y control fiscal lo justifiquen” Resaltado propio.

 

Prosiguiendo y convencidos de la jerarquía de la facilitación, el AFC en su apartado 8, correspondiente al artículo 7 concerniente al “Levante y Despacho de las Mercancías” establece lo siguiente: “Cada Miembro adoptará o mantendrá procedimientos que permitan el levante rápido por lo menos de aquellas mercancías que hayan entrado a través de instalaciones de carga aérea a quienes soliciten ese trato, manteniendo al mismo tiempo el control aduanero”. Entendiéndose por levante, la liberación o despacho de las mercancías una vez cumplido a satisfacción con las obligaciones pertinentes. Seguidamente, ofrece un conjunto de recomendaciones a los países Miembros, entre ellas: a) reducir al mínimo la documentación exigida para el levante de los envíos urgentes y b) permitir el levante de los envíos urgentes, en circunstancias normales, lo más rápidamente posible después de su llegada, siempre que se haya presentado la información exigida para el levante.

De esta misma forma, el aludido Acuerdo, también en su artículo 7 apartado 9, efectúa las recomendaciones de rigor para las llamadas “Mercancías perecederas”. De su lectura, se deriva que este tipo de mercancías, con el objeto de prevenir pérdidas o deterioros evitables y siempre que se hayan cumplido todas las prescripciones reglamentarias, se recomienda que cada Miembro preverá que el levante de las mercancías perecederas se realicen en el marco siguiente: a) que se realice en el plazo más breve posible en circunstancias normales y b) que se realice fuera del horario de trabajo de la aduana y de otras autoridades competentes en circunstancias excepcionales.

 

El preámbulo anterior, brinda una imagen al lector que tanto los Envíos Urgentes como las Mercancías Perecederas deben tener un trato especial en materia procedimental, donde el factor común sea la celeridad para su pronta liberación en Aduanas. Sin embargo, ya muchas legislaciones aduaneras, entre ellas la de Venezuela, desde hace mucho, contemplan en su cuerpo disposiciones semejantes, siempre tendentes a darle preferencia a este tipo de liberaciones. Es por ello, que a nivel de nuestra Ley Orgánica de Aduanas (LOA), en su artículo 23,  prevé inicialmente que las mercancías deberán permanecer en depósitos temporales, previamente autorizados para tal fin por la Administración Aduanera, mientras se cumple el trámite aduanero respectivo para recibir un destino aduanero, salvo que sean descargados o embarcados en forma directa, los que por su naturaleza o características especiales deban permanecer a la orden de la aduana en otros lugares a juicio de la autoridad competente y los que expresamente se señalen por vía reglamentaria.

 

En concordancia con esto último, el Reglamento de la Ley Orgánica de Aduanas contempla la figura de los Envíos Urgentes, en sus artículos 512 y siguientes, conceptualizándolos de la manera siguiente: “se entiende por Envíos Urgentes las mercancías que deben ser desaduanadas rápidamente y con prioridad, en razón de su naturaleza o porque responden a una urgencia debidamente justificada”. Su artículo 513 pormenoriza los productos por su naturaleza, vale decir: órganos, sangre y plasma sanguíneo de origen humano, materias perecederas destinadas a la investigación médica y agentes etiológicos, materias radiactivas, animales vivos, artículos perecederos tales como: carne, pescado, leche y productos lácteos, huevos, frutas, margarinas, legumbres y otros alimentos, plantas vivas y flores cortadas, etc. A su vez, por su urgencia debidamente justificada y entre otros, cita a: medicamentos y vacunas, piezas de recambio, material científico y médico, material de lucha contra incendios y material de socorro.

 

Como se valorará, la normativa nacional regula esta materia desde hace mucho, incluso genera la posibilidad de declarar las mercancías, con independencia de la modalidad de transporte internacional, antes de la llegada a la zona primaria, fuera de las horas ordinarias de labor o en días inhábiles. Esto evidentemente, demanda una férrea coordinación entre el interesado y su representante aduanero, ya que aparte de esta gestión previa que implica la declaración aduanera y todo su aspecto documental, la sincronización de la logística juega un papel vital, sobre todo si las mercancías se encuentran sometidas a restricciones, toda vez que esto pudiera añadir enlaces adicionales con otros entes públicos con competencia en inspecciones de mercancías. En concreto, planificarse y organizarse es fundamental para las partes involucradas a los fines de lograr el éxito para el desaduanamiento dentro de la filosofía de la figura.

 

Es pertinente introducir, que en condiciones normales las disposiciones aduaneras, particularmente el artículo 41 de la Ley Orgánica de Aduanas, exigen a los importadores la obligación de presentar ante la Administración Aduanera la Declaración Anticipada de Información (DAI) para el ingreso de mercancías al país. Esta declaración debe ser presentada por el declarante por intermedio de su representante aduanero, y a través del Sistema Informático de la Aduana (Sidunea), imponiendo para ello un lapso fatal, dependiendo la vía por donde estime llegar el embarque, so pena de incurrir en una infracción aduanera. Este señalamiento, a propósito que los Envíos Urgentes expresamente están excluidos, según el artículo 42, cuando menciona que la DAI no será aplicable, entre otros, a los Envíos Urgentes. Aquí un riesgo inminente y para ello hay que tomar las previsiones de rigor. A la luz de procedimiento existente, la declaración podrá efectuarse antes, sin embargo, previo a esto, hay que interponer una solicitud de conduzca al beneplácito de la autoridad aduanera, y luego de ello interactuar con Sidunea para practicar la declaración de aduanas. Puede darse el caso, que el representante aduanero, actúe bajo la creencia que obtendrá el visto bueno administrativo y omite practicar la DAI.

 

En el caso anterior, si el fallo no le favorece lamentablemente habrá incurrido en una infracción aduanera, toda vez, que para la DAI el lapso máximo para practicarla, es de dos (2) días (vía acuática) y un (01) día (vía aérea o terrestre), ambos de tipo calendario y con referencia a la llegada. Por esto, la mejor practica es que el sometimiento de la solicitud ante la autoridad aduanera para procurar su consentimiento para declarar la mercancías bajo la modalidad que nos ocupa, se efectúe con una antelación tal, que permita reaccionar al representante aduanero en el lapso recién acotado para que produzca la DAI temporáneamente. Empero, para formalizar la petición ante la autoridad es necesario que el representante aduanero por lo menos posea en copia el documento de transporte, la factura comercial definitiva y aquellos permisos que resulten exigibles, básicamente requeridos por las disposiciones arancelarias de rigor, según la o las restricciones aplicables.

Luego del ineludible paréntesis, luce fundamental retomar que el objetivo principal del “Envío Urgente” es desaduanar rápidamente y con prioridad. Detengámonos un instante en el vocablo desaduanamiento y apoyémonos en el Reglamento parcial de la Ley Orgánica de Aduanas relativo al Sistema Aduanero Automatizado el cual lo conceptualiza puntualiza como el “Cumplimiento de las formalidades aduaneras necesarias para permitir a las mercancías ingresar para el consumo, ser exportadas o ser colocadas bajo otro régimen aduanero”. En otras palabras, el interesado en materializarlo debe satisfacer todos los requisitos exigidos por los instrumentos legales aplicables para poder obtener la liberación de la Aduana. En este sentido, el autor Marco A Osorio Ch, en su obra “Las Mercancías” abunda al respecto y afirma que no es suficiente con cumplir las formalidades y obligaciones: la exclusión de la potestad aduanera real requiere, adicionalmente un acto formal emitido por la Aduana respectiva donde se manifieste la conformidad para que las mercancías sean excluidas de la Potestad Aduanera (artículos 6 y ss de la LOA) sin ningún inconveniente, por haber validado el total cumplimiento mencionado a cabalidad y que no existen razones que limiten la permanencia de las mercancías bajo tal potestad.

 

De allí pues, en la práctica, tal como ordena el citado Reglamento General y con la anuencia previa del Gerente de la Aduana, las mercancías son declaradas en Sidunea por el representante aduanero bajo un patrón o código particular el cual está asociado a la figura in-comento, permitiendo esto manifestar tal voluntad para emitir los soportes respectivos de pago para honrar al Tesoro Nacional las obligaciones pecuniarias de rigor. Posterior a ello, y con vista a la declaración presentada la autoridad procederá al reconocimiento de las mercancías, efectuando sólo las verificaciones indispensables para asegurar el cumplimiento de las normas legales establecidas, y estando conforme el funcionario actuante, valide la declaración en el sistema informático, para que posteriormente sea emitido el Pase de Salida, el cual se constituirá en la prueba de autorización del desaduanamiento, esto es, el acto de conformidad de cumplimiento para el declarante.

En definitiva, siempre y cuando las mercancías encuadren para optar a la figura en análisis y fluyan las autorizaciones de rigor para acceder a este procedimiento expreso que conlleve a desaduanar las mercancías, sin riesgo fiscal.

 

Por Gerardo Silva

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