LAS ZONAS ECONÓMICAS ESPECIALES EN VENEZUELA

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En el escenario internacional los países codician producir y exportar a escala permanente y sostenida, máxime sí se cuenta con la presencia de la inversión extranjera para motorizar y/o reforzar esta ambicionada fluidez que coadyuve con el ingreso de divisas que les permita, a su vez, adquirir aquellos bienes no producidos. En la medida que se mantenga este balance a favor de las exportaciones, entre otros ingresos validos (turismo y otros), se aportará al desarrollo económico. Cuando un país, dentro de su política externa tiene como objetivo conquistar y conservar los mercados internacionales para satisfacerlos de forma consistente y estable con exportaciones que representen el esfuerzo de su talento humano y fabril de su aparato productivo es necesario un conjunto de condiciones, entre ellas, servicios, infraestructura, marco regulatorio transparente, facilitador, simplificado con controles gubernamentales amigables y efectivos.  

 

Inspirado en lo anterior, en las últimas décadas del pasado siglo tomó fuerza en el concierto mundial el concepto de ZONAS ECONÓMICAS ESPECIALES (ZEE), como figura para impulsar, desarrollar y diversificar las exportaciones. Al respecto, expresa Víctor Álvarez R. en su artículo titulado ¿Qué son las Zonas Económicas Especiales de China?, publicado en fecha 17/04/2019 en Finanzas Digital (https://www.finanzasdigital.com/) que en 1978 China decidió incursionar en una política de puertas abiertas a través de las ZEE, las cuales fueron separadas del resto de la economía controlada por el Estado. Más adelante, manifiesta este autor que las ZEE florecen a título de iniciativa de política económica del gobierno central chino para poner en marcha, bajo su control, la modernización de la su economía. En razón de esto, su impacto no se hizo esperar con un contundente y favorable resultado.  

 

Entre tanto, para María A. González P. en el artículo de opinión publicado en la Revista “Dinero” (https://www.dinero.com/) en la edición del 04/08/2019, titulado “Las zonas económicas especiales y su contribución al desarrollo de los países”, las conceptualiza en los términos siguientes: “son infraestructuras, en áreas específicas dentro de un país, que tienen condiciones fiscales e incentivos regulatorios. Cuentan con legislación comercial, industrial y empresarial particular para responder a sus objetivos de promover la industrialización, las actividades emprendedoras, la producción de bienes o servicios con orientación exportadora, la modernización tecnológica, así como atraer y facilitar inversión extranjera”. Sin parpadeos, las ZEE son partes de un territorio delimitado geográficamente donde se propicia la actividad económica mediante facilidades fiscales, aduaneras y demás aspectos regulatorios, así como la infraestructura para que se operen en condiciones óptimas y sobre todo orientadas la producción para las exportar.    

 

Con esta exitosa implementación, los países alcanzarán atraer inversiones nacionales y foráneas para promover su desarrollo y modernización industrial para así transformar sus economías. En contexto y a tenor de las cifras reportadas por el WORLD INVESTMENT REPORT 2019 (https://unctad.org/en/PublicationsLibrary/wir2019_en.pdf) publicado por la CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE COMERCIO Y DESARROLLO (UNCTAD), en los últimos 5 años se han creado más de mil (1.000) ZEE en todo el mundo y al menos otras quinientas (500) están en fase de proyecto. Para el 2019, se registraron casi cinco mil cuatrocientos (5.400) ZEE en ciento cuarenta y siete (147) economías, en comparación con cuatro mil (4.000) hace cinco (05) años, siendo parte de su distribución general las cantidades siguientes: China: 2.543, Filipinas: 528, India: 373, EEUU: 262, Turquía: 102, República Dominicana: 73, Nicaragua: 52, Costa Rica: 49, Colombia: 39, Honduras: 39 y Brasil 32. 

 

Cabe resaltar, que la intención de las naciones que instauren ZEE debe aproximarse a garantizar un ambiente de negocios atractivo y especial a fin de captar inversiones, apegadas a reglas de juego claras, seguras, sencillas y perdurables en el tiempo, caso contrario se atentaría contra su éxito. De forma regular, el factor común de los beneficios y facilidades de las ZEE, se circunscriben a los ámbitos siguientes:    

  • Aduanas.  
  • Comercio Exterior.  
  • Tributarias, Laborales y Cambiarias. 
  • Infraestructura.  
  • Talento Humano.  
  • Financiamiento. 
  • Procedimientos Administrativos.  
  • Logística. 
  • Repatriación de capitales  

 

Dentro de este preámbulo, en el caso venezolano en la actualidad se encuentra el Decreto-Ley sobre REGIONALIZACIÓN INTEGRAL PARA EL DESARROLLO SOCIOPRODUCTIVO DE LA PATRIA, publicado en la Gaceta Oficial Nº 6.151 del 18/11/2014, el cual derogó la normativa concerniente a las ZONAS ESPECIALES DE DESARROLLO SUSTENTABLE (2001). Así mismo, entre los antecedentes, se registran otras áreas análogas las cuales se visualizan en el Cuadro N° 1. Se destaca, que se utilizaron para la creación de estos territorios especiales tanto decretos como leyes especiales (casos de zonas libres de Mérida y Paraguaná y el puerto libre de Nueva Esparta), a pesar que tal facultad, vía decreto, está y se mantiene consagrada en la Ley Orgánica de Aduanas, aparte de coexistir una Ley de Zonas Francas, promulgada en el año 1991.  

 

Esbozado el ordenamiento, las disposiciones de la normativa vigente sobre la  REGIONALIZACIÓN INTEGRAL PARA EL DESARROLLO SOCIOPRODUCTIVO, expresan que las ZEE serán creadas por decreto con la intención “de focalizar la especialización sectorial, potenciar un plan de inversiones, incidir directamente en la capacidad de valor de la economía, fortalecer el comercio exterior y el desarrollo regional; bajo los principios de soberanía establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”. De la misma manera, se contempla que las áreas delimitadas correspondientes a estas ZEE podrán tener estímulos económicos y fiscales para bienes de exportación, así como a la prestación de servicios vinculados con el comercio internacional. Bajo este prisma, el desarrollo normativo nacional de las ZEE se asemeja a su concepción mundial y en particular a los estímulos o beneficios de los cuales podrán gozar sus usuarios. Estos últimos referidos, se encuentran consagrados en sus artículos N° 14 a 21 de las disposiciones recién reseñadas, leyéndose así:   

 

  1. Planes especiales de estímulos fiscales y aduana 
  1. Liberación de restricciones arancelarias y para-arancelarias a la importación de mercancías, bienes y servicios destinados a la construcción de la infraestructura e     instalaciones, así como las materias primas que requieran las empresas autorizadas a operar en el ámbito geográfico de dichas zonas, salvo las limitaciones de carácter sanitario, zoosanitario, fitosanitario y los que respondan a razones de defensa y seguridad nacional (comillas propias). 
  1. El pago de los impuestos que se causen por la importación y adquisición de bienes y servicios destinados a la construcción de la infraestructura e instalaciones, así como las materias primas que requieran las empresas autorizadas a operar en el ámbito geográfico de las Zonas Económicas Especiales, podrán quedar suspendidos hasta tanto se inicien las operaciones de la empresa. 
  1. Establecimiento de un régimen suspensivo para el pago del impuesto sobre la renta que se cause por los enriquecimientos obtenidos por las empresas instaladas en dichas Zonas de Desarrollo Estratégico y Económicas Especiales, hasta tanto se inicien sus operaciones regulares y con un marco de gradualidad en el mismo atendiendo metas de producción. 
  1. Retención de la totalidad del Impuesto al Valor Agregado que le haya sido facturado y lo enterarán conforme al cronograma de amortización que al efecto indique el Presidente o Presidenta de la República mediante Decreto. Los proveedores tendrán derecho a deducir la totalidad de las retenciones, aun cuando ellas no hubieren sido enteradas. 
  1. Amortización de los impuestos de importación y sobre la renta, a partir del momento en que se inicien las operaciones de la empresa. 

Pese a que se imponen algunas precisiones del léxico utilizado, en el fondo se percibe que la intención gubernamental es instaurar un régimen que en definitiva favorezca de una u otra forma a aquellas personas que opten e inviertan en este tipo de programa para producir y exportar, aunque deja entrever el texto de esta norma que será “priorizando las necesidades internas del país”, no obstante, su artículo 22 se pronuncia indicando lo siguiente: 

“Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo referido a la satisfacción del mercado local, las empresas autorizadas a operar en el ámbito geográfico de las Zonas de Desarrollo Estratégico y en las Zonas Económicas Especiales sólo podrán vender directamente a través de las redes o cadenas de establecimientos operadas por dichas empresas o sus empresas matrices, a empresas estatales que determine el Ejecutivo Nacional, o efectuar su exportación libremente” (subrayado propio) 

 

 

En todo caso, aspirando que los instrumentos legales que establezcan ZEE sean clarificadores, en el período 2014-2019 se han creado Zonas Económicas Especiales (ZEE) cuyos datos se registran en el Cuadro N° 2. Se estima que aparte de darle soporte jurídico a este régimen, en el fondo aspectos tales como: voluntad, iniciativa y sobre todo la cultura de todos inclinada a romper paradigmas, son esenciales para el éxito de la operatividad de estas privilegiadas áreas por cuanto se practicarán rutinas, procedimientos y mecanismos los cuales no son de habitual ejecución en el resto del territorio. Luce relevante, la exhortación a un giro en la costumbre para alinearla al progreso mediante la producción, desprovista de costos los cuales el Estado, en sus distintas expresiones, en forma habitual percibe como ingresos, ameritando esto un pertinente sacrificio a cambio de impulsar la actividad productiva en las ZEE. La combinación de los elementos antes descritos, generará los niveles de confianza y credibilidad, variables vitales para que los inversionistas nacionales y/o extranjeros acepten el desafío.      

 

Hoy día China, exhibe en el contexto mundial su probada experiencia en el tema que nos ocupa, exportando bienes a diferentes destinos del mundo con mercancías producidas en sus ZEE, no sólo aprovechándose los usuarios de los beneficios directos sino, en suma, con prácticas expeditas que en el fondo comulguen con todo el clima amigable que debe reinar para que los inversionistas sean atraídos y se contribuya así con el propósito trazado.  

Resumiendo lo planteado, queda asentado que la figura que nos ocupó en estas líneas, es una iniciativa moderna que requiere del apoyo y compromiso de cualquier naturaleza a todo nivel para que se concrete el arribo-producción-salida de bienes, así como el encadenamiento entre las empresas nacionales y foráneas que impacte de forma favorable en el desarrollo económico de nuestro país a los fines que siempre prevalezcan las exportaciones de bienes.  

 

 

 

 

 

Por GERARDO SILVA FORNERINO  

 

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